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sábado, 7 de enero de 2017

Hay historias

Hay historias que un día se cruzan en tu camino y que sientes que deben de ser contadas.


La historia de Carmen, una soñadora que se negaba a renunciar a sus sueños, Carlos, un abogado que había triunfado en su vida profesional, pero que se había olvidado de ser feliz, Patricia, que un día saltó por esos acantilados, Gerardo que sin darse cuenta había dejado de vivir, Sergio un marinero que no iba a rendirse, cuando cualquier otro habría abandonado, Xavier, un médico que no estaba dispuesto a perder una vida, Andrés un joven sin pasado y con un futuro destinado al fracaso, María una muchacha que se negaba a aceptar una vida fácil que la haría infeliz, Javier que creía que lo tenia todo y no era consciente de que su vida estaba vacía, Cristina Diego y Marcos, que no tenían nada, pero creían en sus sueños. Jorge, un escritor famoso que disfruta de su vida sin complicaciones, de noches interminables de pasión, de Laura una romántica que a veces piensa, que con lo sencillo que puede ser todo, por qué tiene que complicarse, de Silvia, de Miguel, de Jaime, que se refugian en el trabajo y han perdido la esperanza de vivir a vida que hubieran deseado.

Estos son algunos de los personajes de mis libros y todo comenzó con “Mi lugar. Mi pequeño sueño”, que me llevó hasta “Siempre habrá un lugar para soñar”, donde descubrí “Donde está tu destino” y supe que “Esta noche volveré a buscarte”, porque “¿Tomo un café o tomo tu vida?”.





sábado, 31 de diciembre de 2016

FELIZ AÑO NUEVO

¡¡¡BRINDO CON TODOS VOSOTROS. FELIZ AÑO NUEVO!!!





Que sea una noche especial, donde si cometemos alguna locura, sea sin hacer daño a los demás. Que en este próximo año, disfrutéis de momentos llenos de amor, de esperanza y de felicidad.

Aprovecho para daros las gracias por el apoyo tan grande que me dais en mis publicaciones, poniendo me gusta, compartiéndolas, comentando mis escritos y que hacéis que mis libros sigan vivos y creciendo día a día. GRACIAS QUERIDOS AMIGOS!!!





viernes, 16 de diciembre de 2016

Me aburro

Él ese día estaba tenso, pensaba decirle a ella que la quería, pero sus palabras no salían y permanecía en silencio.

Ella después de un tiempo sin que dijeran nada, interrumpió ese silencio.

-Me aburro.

-Lo siento... -le respondió él, lo había estropeado por ser tan aburrido, cómo se le ocurrió pensar, que una mujer como ella, abierta, divertida, espontánea, se iba a fijar en alguien como él, que tanto le costaba expresar sus sentimientos.

-No lo sientas, porque te quiero.

-¿Qué me quieres? -dijo sorprendido, cómo podía ser si se aburría con él.

-Contigo me divierto, me río por cualquier cosa, siempre estoy a gusto a tu lado y hasta cuando no hablamos y me aburro, me siento feliz si estás junto a mí.

Él miró sus ojos que brillaban de una manera especial, quizás hasta con medio de que la rechazase y también la miró y le susurró.

-Te quiero, te quiero, te quiero...


Ella sonrió y quiso hablar, pero ya no pudo, porque él la agarró por la cintura y besó esos labios que soñaba con besar desde la primera vez que la vio.



martes, 29 de noviembre de 2016

Prólogo "¿Tomo un café o tomo tu vida?"

Comparto con todos vosotros el prólogo de mi próximo “¿Tomo un café o tomo tu vida?”, que ha escrito mi amigo, poeta y editor José Membrive, que gran honor para mí.

¿Tomo un café o tomo tu vida?
De Luis Anguita Juega.

¿Un libro valiente o provocador?

El título de este libro puede parecer un tanto osado, incluso un pelín provocador, pero a veces, ante una situación sangrante, hay que levantar la voz y eso es exactamente lo que hace Luis Anguita en esta novela: gritar fuerte, en todos los aspectos, poner en marcha unos personajes que encarnan la gran contradicción, el gran desgarro entre sexualidad y amor que afecta a la estabilidad emocional de esta generación que ronda los 40 años.
Fiel a su trayectoria, Luis Anguita nos presenta unos personajes que, a corazón abierto, se enfrentan a las duras aristas de la vida sin renunciar a su búsqueda de la felicidad.

Lo novedoso, tal vez por lo sangrante del tema, es la fuerza descarnada, la intensidad vital, la valentía con la que los personajes afirman que la sexualidad es un condimento esencial e irrenunciable en esta búsqueda.

La desarmonía entre el sexo y el amor está ocasionando regueros de angustia interna a una generación que se aproxima a la madurez acorralada entre la espada de la gran represión que sufrieron sus padres y la inexistente pared de la banalización de la sexualidad propiciada por un consumismo ególatra y miope.

El drama está servido y, como siempre que gozamos de una de sus novelas, los lectores de Luis Anguita nos convertimos en personajes vivientes del argumento que él, con lucidez y gran sensibilidad, extrae de la propia vida.

Luis Anguita parece inspirarse en las páginas de nuestro calendario interior. Pero los grandes escritores están para eso: para penetrar en el alma colectiva y tratar de formular salidas a los miedos, anhelos e ilusiones de una parte de la población. Confundir la sexualidad con el amor, es confundir la piel con el corazón, una epidemia que se cierne sobre nuestra sociedad. Menospreciar la sexualidad es otra trampa antigua que afecta a los cimientos del amor.

Estos malentendidos, tan abrumadoramente presentes en la sociedad y que, a la postre, desembocan en inestabilidad emocional, inseguridad familiar y violencia de género, constituyen el marco en donde los personajes Jorge, Laura, Miguel, Silvia, Jaime, se mueven, cada uno a su manera en una búsqueda común de la clave de la felicidad: el amor.

La fuerte presencia de las relaciones sexuales a lo largo de las páginas revela una clara apuesta por lo vital, una afirmación del derecho al placer de una generación que cada vez consume más somníferos y ansiolíticos.

Hermosísimas historias se entrecruzan en donde, en última instancia, los personajes, atravesando cada cual su oscuro túnel, van encontrando su camino.

Con esta obra, Luis Anguita da un paso a la vez lúcido y valiente. Sus personajes entran con descaro y vitalidad abriendo ventanas, dejando entrar el aire fresco de la jovialidad, cortando ataduras, reivindicando nuevas nupcias con la vida feliz. Al fin y al cabo, la auténtica felicidad, vienen a demostrarnos, está en nuestro entorno más íntimo, aunque para dar con ella, a veces, sea necesario desnudar el corazón y, erguidos, dar un paso al frente.”


jueves, 17 de noviembre de 2016

Booktrailer con la sinopsis de "¿Tomo un café o tomo tu vida?"

Cuando te hacen un booktrailer de mi próximo libro “¿Tomo un café o tomo tu vida?”, como el que me acaba de enviar Eva María Maisanava Trobo, me quedo sin palabras y lleno de agradecimiento.


Cuando te hacen un booktrailer de mi próximo libro “¿Tomo un café o tomo tu vida?”, como el que me acaba de enviar Eva María Maisanava Trobo, me quedo sin palabras y lleno de agradecimiento.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Gracias por el regalo

-Gracias por el regalo que me has dado.

-Pero si no te he comprado nada.

-Me has regalado tu atención, tu mirada, tu sonrisa.

Él que se había sentido toda la vida perdido, se estremeció con sus palabras.

La agarró por la cintura y la miró de cerca.

Y supo que era allí, con ella, donde quería estar.








domingo, 16 de octubre de 2016

Tú no te ríes nunca

Un pequeño detalle de una historia que un día puede ser contada.

A ella le gustaba estar con él, sin saber por qué, su amistad se estaba convirtiendo en un sentimiento, que hacía que siempre estuviera en su cabeza, pero él, siempre parecía distante y nunca se reía, quizás era porque él no se encontraba a gusto con ella y sólo era agradable por amabilidad. Un día, casi con miedo, decidió preguntárselo.

-Tú no te ríes nunca.

-No me gusta reír.

-¿Por qué?

-Porque no sé reír.

-Ríe por favor.

A él no le gustaba reírse en público, porque se avergonzaba de su sonrisa y esa mujer le gustaba desde que la vio, y no sabía cómo decírselo, y si se reía y a ella no le gustaba, pero ella se lo pedía y trató de reír.

Ella vio su sonrisa, lo mal que lo estaba pasando y notó cómo le traspasaba esa sonrisa, y no lo pudo evitar, le dio un beso en los labios, aunque le costase que él la rechazase.

Él dejó de reírse y le preguntó:

-¿Por qué me has besado?

-Te pido perdón, lo siento, me encantó tu sonrisa y no pude evitarlo.

Y él volvió a sonreír como nunca lo había hecho en su vida.